El zorro culpeo en la cordillera de Santiago es uno de los mamíferos más presentes en el paisaje del Cajón del Maipo y el Valle del Yeso, y también uno de los más mal entendidos, no es raro verlo cruzar un sendero al atardecer, moverse entre los matorrales costinos del río o aparecer de improviso en los alrededores del Embalse El Yeso, su figura larga, de pelaje rojizo con manchas grises, cola espesa, se ha vuelto parte del repertorio visual de quienes recorren la cordillera central chilena con regularidad, sin embargo, la mayoría de los encuentros termina antes de empezar: el animal desaparece en segundos y el visitante queda con la duda de si vio un zorro, un perro cimarrón o algo intermedio, este artículo intenta responder esa y otras preguntas con información verificable sobre esta especie.
Quién es el zorro culpeo: identidad y clasificación
El zorro culpeo (Lycalopex culpaeus) es el cánido silvestre más grande de Sudamérica después del lobo de crin. Pertenece a la familia Canidae y al género Lycalopex, que agrupa a los zorros sudamericanos, distintos evolutivamente de los zorros del hemisferio norte del género Vulpes. En Chile se distribuye desde el desierto de Atacama hasta Magallanes, aunque las poblaciones más estudiadas se concentran en zonas de transición entre el matorral esclerófilo y el piso andino, exactamente el ecosistema que define gran parte del Cajón del Maipo.
En la zona central de Chile coexiste con el zorro chilla (Lycalopex griseus), de menor tamaño y pelaje más grisáceo, la confusión entre ambas especies es frecuente, incluso entre visitantes habituales de la cordillera, el culpeo es notablemente más grande, puede superar los 13 kg y alcanzar 90 cm de largo sin contar la cola, tiene el hocico más pronunciado y los flancos marcados con una franja ocre o anaranjada que contrasta con el gris del lomo.
El zorro culpeo (Lycalopex culpaeus) es el segundo cánido silvestre más grande de América del Sur. En Chile, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) lo clasifica como especie con protección legal bajo la Ley de Caza N.° 19.473, quedando prohibida su caza, captura o comercialización.
Dónde vive en la cordillera central: rango altitudinal y zonas clave
En el Cajón del Maipo y el Valle del Yeso, el zorro culpeo ocupa un rango altitudinal amplio. Se le puede encontrar desde los sectores bajos del cajón, alrededor de los 900 metros sobre el nivel del mar, hasta zonas por encima de los 3.000 metros durante el verano, su presencia en cotas elevadas depende en parte de la disponibilidad de presas y de la ausencia de nieve profunda que dificulte el desplazamiento.
Quienes recorren temprano los sectores cercanos al río suelen tener más posibilidades de ver un culpeo que quienes llegan al mediodía, cuando el movimiento de visitantes es mayor. También es habitual verlo en zonas de transición entre el matorral de acantilado y los campos de piedra, especialmente en el entorno del Embalse El Yeso y en el camino hacia las Termas del Plomo, en días de viento fuerte tiende a permanecer más quieto y menos expuesto; los avistamientos aumentan en las primeras horas de la mañana y en el periodo de una o dos horas antes del anochecer.
El territorio de cada individuo varía según el sexo y la disponibilidad de recursos, estudios realizados en poblaciones de Chile central entre ellos trabajos publicados por investigadores de la Pontificia Universidad Católica de Chile y revisados por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) sugieren que los machos adultos pueden cubrir entre 15 y 45 km² dependiendo de la calidad del hábitat, en zonas con mayor presión humana, como los accesos más transitados del Cajón del Maipo, los rangos tienden a contraerse y los animales ajustan sus horarios de actividad.
Qué come: dieta y rol en el ecosistema cordillerano
El culpeo es un depredador oportunista y generalista, su dieta en la cordillera de Santiago incluye roedores principalmente degus (Octodon degus) y ratones del género Abrothrix, lagartijas, insectos, frutos silvestres y carroña, en años de alta disponibilidad de liebres europeas (Lepus europaeus) especie introducida que se ha expandido con fuerza por la zona andina, el culpeo puede basar una parte importante de su dieta en este recurso.
Su rol ecológico es relevante, al controlar poblaciones de roedores y lagomorfos, regula indirectamente la presión sobre la vegetación andina, también actúa como dispersor de semillas al consumir frutos de especies como el palo negro (Kageneckia angustifolia) y el molle (Schinus polygamus), para conocer más sobre la vegetación con la que interactúa esta especie, puede revisarse el artículo sobre flora y fauna del Cajón del Maipo.
Según la Lista Roja de la UICN (actualización 2021), el zorro culpeo (Lycalopex culpaeus) está clasificado como especie de Preocupación Menor a nivel global, aunque las poblaciones locales pueden enfrentar presiones significativas por pérdida de hábitat, atropellos y persecución directa en zonas ganaderas.
Comportamiento: cómo actúa y por qué hace lo que hace

El culpeo es predominantemente solitario fuera del período reproductivo,en el Cajón del Maipo, los encuentros con parejas o grupos pequeños son más frecuentes entre agosto y noviembre, cuando los adultos forman parejas para la crianza, la camada promedio es de tres a cinco crías, que permanecen en la guarida generalmente una madriguera entre rocas o en terreno con pendiente pronunciada durante las primeras semanas de vida.
Es común observar individuos jóvenes entre diciembre y marzo, cuando ya se desplazan con los adultos pero aún muestran conductas exploratorias que los hacen más visibles, en estos meses, quienes recorren la ruta hacia el Embalse El Yeso o se internan por senderos del Valle del Yeso pueden encontrar zorros jóvenes que permanecen más tiempo al descubierto antes de reaccionar a la presencia humana.
Un patrón que llama la atención de muchos visitantes es la aparente indiferencia que algunos animales muestran frente a las personas, no es mansedumbre ni domesticación: es habituación, los culpeos que viven cerca de los accesos más frecuentados del Cajón del Maipo han reducido su umbral de huida porque aprendieron que los humanos no representan una amenaza directa, esto no significa que se pueda acercar libremente ni, mucho menos, intentar alimentarlos.
Por qué nunca se debe alimentar a un zorro culpeo
Es uno de los errores más frecuentes y con consecuencias más duraderas, cuando un zorro culpeo comienza a recibir alimento de personas, modifica su comportamiento de manera progresiva e irreversible: deja de cazar, aumenta su dependencia de las rutas de tránsito humano y pierde el instinto de evitar situaciones de riesgo, esto lo expone a atropellos en los caminos del Cajón del Maipo, a conflictos con perros domésticos y a una condición corporal deteriorada por una dieta inadecuada.
Hay un segundo problema menos visible: los animales habituados a la alimentación artificial actúan como vectores potenciales de transmisión de enfermedades, incluida la rabia, presente en poblaciones de cánidos silvestres en algunas regiones de Chile, hacia personas, perros y otras especies, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) advierte de manera explícita contra esta práctica, darle comida a un zorro no es un gesto amistoso con el animal; es exactamente lo contrario.
Avistamiento del zorro culpeo en el Cajón del Maipo: cuándo y dónde
Si el objetivo es aumentar las posibilidades de un avistamiento real, no el encuentro casual y fugaz de siempre, hay algunos factores que conviene tener en cuenta, el primero es el horario, el culpeo tiene actividad crepuscular y nocturna en zonas de alta perturbación humana, pero en sectores más retirados del Cajón del Maipo puede estar activo también durante las horas de luz, especialmente en los meses de invierno cuando la temperatura baja y los roedores son más escasos en superficie.
El segundo factor es la estación, durante el verano, cuando el flujo de visitantes en el Cajón del Maipo es mayor, el culpeo tiende a desplazarse a cotas más altas, quienes hacen trekking en el Cajón del Maipo hacia los 2.500 o 3.000 metros tienen más posibilidades de encontrarse con un individuo alejado del tráfico turístico, en invierno, con nieve en altura y menos gente, bajan a sectores más accesibles.
Algunas zonas con avistamientos frecuentes , de acuerdo con registros de guardaparques y guías locales, incluyen el sector de la Cascada de Las Ánimas, los alrededores del camping Río Cortés, la orilla del embalse y los tramos iniciales del camino hacia las Termas del Plomo, el comportamiento del animal en estos lugares varía: a veces cruza a paso rápido sin detenerse, otras veces permanece quieto unos segundos evaluando la situación antes de retirarse.
Consejos para el avistamiento responsable
- Detener el vehículo o el paso sin movimientos bruscos. El culpeo reacciona al movimiento rápido mucho antes que al ruido.
- Mantener una distancia mínima de 20 metros. Acercarse más no suele resultar en mejor fotografía; solo en la desaparición inmediata del animal.
- No intentar llamar su atención con sonidos o comida. Cualquier interacción intencional cambia el comportamiento del animal a largo plazo.
- Si viaja con perros, mantenerlos con correa. Un perro suelto que persigue a un zorro puede causarle un estrés severo o provocar una persecución que termine en accidente en el camino.
- Para fotografía, un teleobjetivo a partir de 200 mm permite obtener imágenes útiles desde distancia segura. El sector del Embalse El Yeso ofrece buenas condiciones de luz en las primeras horas de la mañana.
El culpeo y el cóndor: depredadores que comparten territorio
En el Cajón del Maipo, el zorro culpeo comparte espacio con el cóndor andino (Vultur gryphus), con el que mantiene una relación ecológica indirecta pero significativa, ambas especies se alimentan de carroña, y en ocasiones un cóndor posado puede ser indicador de que hay un ungulado muerto una liebre, un chivato, o en zonas altas, un guanaco cerca del lugar, el culpeo suele llegar después que el cóndor ha abierto la canal, aprovechando lo que queda.
No existe depredación directa del cóndor sobre el zorro adulto, aunque hay registros de intentos sobre crías en guaridas expuestas, la relación más tensa en términos de competencia es con el puma (Puma concolor) presente en la zona aunque con avistamientos mucho más escasos, el puma es el principal depredador natural del culpeo en Chile central, y su presencia en una zona tiende a modificar los patrones de movimiento del zorro, para más información sobre la fauna de este ecosistema, puede consultarse el artículo sobre el cóndor en el Cajón del Maipo.
Amenazas reales para el zorro culpeo en la cordillera de Santiago
A pesar de su aparente adaptabilidad, el culpeo enfrenta presiones concretas en el área del Cajón del Maipo, la principal es el atropello vehicular en la ruta G-25, que conecta Puente Alto con el sector del Embalse El Yeso y sigue hasta el Valle del Yeso, la velocidad de tránsito en ciertos tramos y la actividad crepuscular del zorro crean una combinación de alto riesgo, especialmente durante los fines de semana de mayor afluencia turística.
La segunda amenaza es la presencia de perros domésticos sin control en la zona, los perros ferales o semiFerales que se internaron en el Cajón del Maipo compiten directamente con el culpeo por territorio y presas, y en algunos casos lo atacan, el SAG ha documentado esta problemática en distintos sectores de la Región Metropolitana como un factor de presión sobre la fauna nativa.
Finalmente, aunque la Ley de Caza prohíbe su captura y muerte, la persecución ilegal por parte de algunos propietarios ganaderos del sector sigue siendo una realidad difícil de cuantificar, el culpeo es acusado de predación sobre caprinos y ovinos, aunque estudios de dieta en Chile central muestran que el ganado doméstico representa una fracción menor de su alimentación en comparación con presas silvestres, el turismo responsable y el conocimiento de la especie son parte de la respuesta a largo plazo.
Lo que queda después del encuentro
Hay algo en el encuentro con un zorro culpeo que no se parece del todo a ver otras especies. el cóndor impresiona por su tamaño y su vuelo, el huemul conmueve porque uno sabe que está viendo algo escaso, pero el culpeo provoca otra cosa: una sensación de que el territorio tiene dueño, que hay alguien ahí que no esperaba tu llegada y que va a seguir con su día en cuanto te alejes, eso es exactamente lo que ocurre, se da vuelta, mete la cola entre las piernas si se sintió amenazado, o simplemente toma un camino lateral y desaparece entre las rocas, la cordillera de Santiago no es solo el escenario de las excursiones, es el territorio donde el culpeo vive, caza y cría, nosotros somos los que pasamos de visita.
Fuentes y referencias
- Lucherini, M. & Vidal, E.M.L. (2008). Lycalopex culpaeus. The IUCN Red List of Threatened Species. iucnredlist.org
- Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Ministerio de Agricultura de Chile. Ley de Caza N.° 19.473 y sus reglamentos. sag.gob.cl
- Jiménez, J.E. & Novaro, A.J. (2004). Culpeo (Lycalopex culpaeus). En: Sillero-Zubiri, C., Hoffmann, M. & Macdonald, D.W. (eds.) Canids: Foxes, Wolves, Jackals and Dogs. IUCN/SSC Canid Specialist Group, Gland, Suiza.
- Ministerio del Medio Ambiente de Chile. Ficha de antecedentes de especie: Zorro culpeo. especies.mma.gob.cl

