Entre los grandes paisajes del Valle del Yeso, los farellones rocosos y las laderas que rodean las Termas del Plomo, merodea la Vizcacha cordillerana, un mamífero perfectamente adaptado a vivir entre rocas, pendientes abruptas y condiciones climáticas que cambian constantemente a lo largo del año.
A simple vista la Vizcacha nos puede recordar a un conejo por sus grandes orejas y pelaje, pero nuestra la vizcacha pertenece a la familia Chinchillidae, que es el mismo grupo al que pertenecen las chinchillas, en Chile la encontramos desde el norte altiplánico hasta sectores australes de la cordillera en ambientes montañosos entre aproximadamente 600 y 5.000 metros de altitud, convirtiéndose en uno de los mamíferos mejor adaptados a la vida en ambientes montañosos andinos.
Para quienes recorren el Cajón del Maipo en busca de paisajes, flora o fauna, es factible encontrarnos con una vizcachas, estas aparecen inmóviles sobre grandes bloques de roca, observando atentamente el entorno antes de desaparecer con sorprendentes saltos entre grietas casi invisibles.
¿Qué es la vizcacha cordillerana?
La vizcacha cordillerana (Lagidium viscacia) es un roedor nativo de los Andes de Sudamérica, con sus patas traseras muy desarrolladas, una cola larga cubierta de abundante pelo y una estructura corporal que favorece la estabilidad durante los saltos, siendo un animal completamente adaptado para desplazarse en terrenos escarpados.
Los adultos pueden alcanzar entre 55 y 80 centímetros de longitud total, considerando la cola y presentar pesos que fluctúan entre los 900 y 1.600 gramos, su pelaje varía en tonalidades grises, aunque puede presentar matices amarillentos, pardos o más oscuros dependiendo de la edad y de las condiciones ambientales.
En ambientes como el Valle del Yeso donde predominan las rocas claras, los acarreos y las laderas áridas, esta coloración le proporciona un camuflaje notable, a cierta distancia una vizcacha inmóvil puede confundirse fácilmente con el propio paisaje.
Una especie presente en el Cajón del Maipo
La vizcacha forma parte de la fauna característica de la cordillera de la Región Metropolitana, existen registros históricos de la especie en el sector de El Manzano, en el Cajón del Maipo, así como en otras localidades de la zona central de Chile.
Quienes recorren el camino hacia el Embalse El Yeso o continúan hasta las Termas del Plomo atraviesan hábitats potencialmente adecuados para la especie, dependiendo de la época del año, la hora del día y la cantidad de personas presentes, es posible observar individuos o pequeños grupos descansando sobre grandes bloques de roca.
Durante las mañanas despejadas, especialmente después de noches frías, muchas vizcachas aprovechan el calor del sol para regular su temperatura corporal, esta conducta permite observarlas con relativa facilidad antes de que aumente la actividad humana o cambien las condiciones climáticas.
¿Por qué prefieren vivir entre rocas?
Uno de los aspectos más interesantes de la biología de la vizcacha es su estrecha relación con los ambientes rocosos, estudios indican que selecciona refugios en paredes de roca, laderas escarpadas, acumulaciones de bolones y sectores donde abundan las grietas naturales.
Estas estructuras cumplen múltiples funciones, les proporcionan refugio frente a depredadores, protección contra el viento y espacios donde resguardarse durante episodios de mal tiempo y curiosamente, la selección de ese hábitat parece estar más relacionada con la seguridad que con la disponibilidad de alimento
En el Valle del Yeso es común encontrar extensas zonas de roca fracturada por ciclos de hielo y deshielo, este paisaje crea una gran cantidad de refugios naturales ideales para la especie, donde pueden formar colonias desde unos pocos individuos hasta agrupaciones muy numerosas, manteniendo sistemas de vigilancia permanentes frente a posibles amenazas.
Una experta en saltar y moverse por la montaña
Moverse entre rocas inestables, grietas profundas y pendientes pronunciadas requiere habilidades especiales, la vizcacha posee patas posteriores muy desarrolladas que le permiten realizar saltos precisos entre distintos niveles del terreno.
Además, cuenta con largas vibrisas, estructuras similares a bigotes altamente sensibles, que le ayudan a orientarse y evitar golpes contra las rocas incluso en condiciones de baja luminosidad.
Quienes observan una colonia durante algunos minutos suelen notar la facilidad con que estos animales desaparecen entre las grietas, lo que parece un simple montón de rocas puede ocultar una compleja red de refugios utilizados durante generaciones.
Alimentación en un ambiente exigente
La vida en la alta montaña presenta desafíos importantes para cualquier herbívoro, la vegetación suele ser escasa, estacional y adaptada a condiciones extremas de temperatura y disponibilidad de agua.
La vizcacha se alimenta principalmente de gramíneas y otras plantas resistentes, incluyendo especies de Festuca, Stipa y Calamagrostis, entre otras, estas plantas poseen tejidos duros y ricos en celulosa, características comunes de la vegetación cordillerana.
Durante la primavera y comienzos del verano, cuando aumenta la disponibilidad de vegetación fresca gracias al deshielo, la oferta alimenticia mejora considerablemente, en cambio durante los meses más fríos, las condiciones pueden volverse mucho más restrictivas.
Vida social y sistema de alarma

A diferencia de otros mamíferos de montaña que suelen ser solitarios, la vizcacha posee una marcada conducta social, forma grupos que pueden variar desde unos pocos ejemplares hasta colonias mucho más numerosas.
Cuando detectan una amenaza, emiten silbidos agudos que alertan al resto del grupo, según la literatura especializada, estas señales pueden incluso advertir a otras especies que comparten el mismo entorno andino.
Su actividad se concentra principalmente durante la mañana y el atardecer, momentos en que las temperaturas suelen ser más favorables en comparación con las horas centrales del día o las frías noches cordilleranas.
Depredadores y amenazas naturales
La cordillera es un ecosistema complejo donde cada especie cumple un papel determinado, entre los depredadores conocidos de la vizcacha se encuentran diversos zorros y aves rapaces como el águila mora.
La necesidad de mantenerse alerta explica gran parte de su comportamiento, su preferencia por ambientes rocosos, la vida en colonias y su extraordinaria capacidad de desplazamiento son adaptaciones que aumentan sus posibilidades de supervivencia.
Actualmente la vizcacha cordillerana posee una amplia distribución en Sudamérica y se encuentra presente en Argentina, Bolivia, Chile y Perú, de acuerdo con el Reglamento de Clasificación de Especies Silvestres de Chile, la especie se encuentra clasificada como Preocupación Menor (LC), categoría que refleja su amplia distribución geográfica y la ausencia de evidencias que indiquen una disminución poblacional significativa a escala general.
Fuentes y referencias
- Ministerio del Medio Ambiente de Chile. Ficha de Clasificación de Especies: Lagidium viscacia. 14° Proceso RCE.
- Mann, G. (1978). Los pequeños mamíferos de Chile.
- Muñoz-Pedreros & Gil (2009). Mamíferos de Chile.
- UICN. Evaluación de conservación de Lagidium viscacia.

