Quienes visitan el Cajón del Maipo suelen hacerlo para escapar por un día de la ciudad, caminar un poco o simplemente disfrutar de la cordillera, en cambio los fotógrafos suelen mirar el lugar de otra manera, no buscan sólo llegar a un destino, buscan una luz determinada, una nube en el lugar correcto o ese momento en que el paisaje cambia durante unos pocos minutos y después desaparece.
Esa es una de las razones por las que muchos vuelven una y otra vez, el Cajón del Maipo y el Valle del Yeso cambian con las estaciones, con el clima e incluso con la hora del día, ofreciendo escenas completamente distintas en cada visita.
El embalse al amanecer: cuando el agua se convierte en espejo
Si hay una imagen que suele aparecer en las postales del Cajón del Maipo, es la del Embalse El Yeso reflejando las montañas que lo rodean., sin embargo, quienes han fotografiado el lugar saben que esa imagen perfecta no aparece todos los días.
Las mejores condiciones suelen darse muy temprano, cuando el viento todavía no levanta pequeñas olas sobre la superficie, en esos momentos el agua puede transformarse en un espejo casi perfecto, reflejando las cumbres nevadas y los colores suaves del amanecer.
Más de algún fotógrafo ha llegado antes de las seis de la mañana para encontrarse con una escena completamente distinta a la que vio la tarde anterior, esa es parte de la gracia del lugar: nunca es exactamente igual.
Durante los meses de verano, especialmente entre enero y marzo, las primeras horas del día suelen ofrecer las condiciones más favorables para este tipo de fotografía.
Dato técnico:
Un lente gran angular y un trípode son excelentes aliados para capturar los reflejos. Trabajar entre f/8 y f/11 suele entregar buenos resultados en fotografía de paisaje.
El cóndor andino en vuelo: paciencia y recompensa

No todas las grandes fotografías del Cajón del Maipo son paisajes, en las zonas altas es posible observar al cóndor andino aprovechando las corrientes térmicas que se forman durante las horas de mayor temperatura, si tenemos la suerte de ver uno de estos gigantes planeando entre las montañas sin duda será una experiencia difícil de olvidar, incluso sin una cámara en las manos.
Lo buenos es que para los fotógrafos es que en algunos sectores los cóndores pasan relativamente cerca, permitiendo capturar imágenes que muestran la enorme dimensión de sus alas sobre el paisaje cordillerano.
La espera puede ser larga, hay días en que no aparece ninguno y otros en que varios ejemplares sobrevuelan el mismo sector durante horas, parte de la fotografía de fauna consiste precisamente en aceptar esa incertidumbre.
Dato técnico:
Para congelar el movimiento en vuelo es recomendable trabajar con velocidades altas, idealmente sobre 1/1600 s, y utilizar lentes de al menos 300 mm.
Glaciares y hielo azul: alta montaña en estado puro
Las zonas más altas del Cajón del Maipo, accesibles mediante trekking en temporada estival, nos muestran masas de hielo con tonos que van del blanco al azul profundo, rodeadas de roca volcánica oscura y cielo despejado de alta montaña, esto claramente es un contraste visual que no necesita filtros ni edición para impactar.
Las lagunas glaciares son otro elemento que pocas veces aparece en las fotos del cajón y que merece atención, el agua quieta de color turquesa verdoso, con bloques de hielo flotando y cumbres nevadas al fondo, crea encuadres que parecen sacados de la Patagonia, la mejor época para acceder es entre noviembre y marzo, cuando los senderos de altura están libres de nieve.
El cielo nocturno: astrofotografía a dos horas de la capital
A medida que te alejas de Santiago por la ruta G-25, la contaminación lumínica va cediendo ya partir de los 50 kilómetros adentro, en los sectores más elevados del cajón, el cielo nocturno empieza a mostrar un manto de estrellas que en invierno austral, entre mayo y agosto, incluye el núcleo de la Vía Láctea visible a simple vista.
La combinación de altitud, cielo seco y ausencia de nubes en los meses de invierno convierte al Cajón del Maipo en uno de los destinos de astrofotografía más accesibles de la Región Metropolitana, la silueta de las cumbres nevadas como primer plano bajo un cielo estrellado es una toma que bien ejecutada, tiene muy poco que envidiarle a destinos del norte de Chile que requieren mucho más desplazamiento.
Dato técnico:
Para astrofotografía usa focal entre 14 y 24mm, apertura f/2.8 o más abierta, ISO entre 1600 y 6400 y exposición de 15 a 25 segundos para evitar el movimiento estelar
El río en deshielo: movimiento, color y fuerza en primavera
Entre octubre y noviembre, cuando el deshielo cordillerano está en su punto más alto, el río Maipo baja con una fuerza que sorprende incluso a quienes lo conocen, el agua turbia y veloz contrasta con las laderas aún nevadas, crea encuadres de tensión y movimiento difíciles de encontrar en otra época del año.
El deshielo también activa cascadas efímeras en las laderas del cajón, algunas de varios metros de altura y que sólo existen durante dos o cuatro semanas al año, si tienes la suerte de esta en el momento justo, vas a tener escenas que nadie más tendrá, ya que al mes siguiente ya no existirán, el camino hacia el Embalse El Yeso y el Valle del Yeso en este período es especialmente espectacular, ya que el agua baja por todas partes y el paisaje cambia semana a semana.
Dato técnico:
Para congelar el agua en movimiento usa velocidades de 1/500s o más rápido, para el efecto sedoso clásico, baja a 1/4s o menos con trípode y filtro ND.La flora altoandina en macro: un mundo pequeño y explosivo
La fotografía macro en el Cajón del Maipo es un territorio que muy pocos visitantes han explorado bien, la flora altoandina de la zona, que florece entre noviembre y febrero, ofrece sujetos extraordinarios para quien se detiene a mirar: plantas que parecen musgo pero son estructuras vivas de décadas de antigüedad, flores silvestres de colores intensos que crecen entre las rocas a más de 2.000 metros, líquenes que tiñen la piedra de amarillo, naranja y verde.
La llaretilla, las alstroemerias silvestres y las flores de siete camisas crean manchas de color sobre fondos de piedra gris que en un encuadre macro resultan tan impactantes como cualquier paisaje de montaña, con una lente macro o un objetivo de focal media con extensión, el mundo pequeño del cajón es inagotable y prácticamente inexplorado fotográficamente.
Agua entre rocas: cascadas, pozas y luz filtrada
El cajón tiene tramos donde el agua baja entre vegetación nativa y bloques de roca creando un ambiente completamente diferente al paisaje de alta montaña que domina el sector, hay sombra, humedad, musgo y luz que se filtra entre las ramas: todo lo que un fotógrafo de naturaleza busca en un encuadre, estos puntos, generalmente alejados de los caminos principales, son los que separan las fotos del turista de las fotos del fotógrafo.
Los días nublados son ideales para este tipo de fotografía: la luz difusa elimina las sombras duras y permite trabajar con exposiciones más largas para suavizar el agua sin quemar el cielo, si has llegado al cajón en un día gris que no prometía nada, puede ser el mejor día de fotografía que hayas tenido en la cordillera.
La vizcacha en las rocas: el retrato que nadie espera
Si has llegado al Embalse El Yeso o has caminado por el Valle del Yeso, probablemente ya viste una vizcacha sin saber que estabas frente a uno de los sujetos fotográficos más expresivos de la cordillera andina, este hermoso roedor que se confunde fácilmente con un conejo de orejas largas, tiene la costumbre de tomar sol sobre las rocas en las horas de calor, completamente inmóvil, eso lo hace perfecto para la fotografía de fauna.
Su pelaje color piedra es un desafío para el enfoque automático, tiende a confundirse con el fondo rocoso, pero cuando el encuadre funciona, el resultado es un retrato de fauna salvaje que no necesita ningún contexto exótico para impactar, se encuentra habitualmente en las zonas rocosas del sector del embalse y a lo largo de los senderos del cajón alto, si te acercas lento, sin movimientos bruscos y sin hacer ruido, el animal simplemente te ignora y te regala todo el tiempo del mundo para componer.
Dato técnico:
Un 200mm o 300mm es suficiente para retratos de vizcacha, la clave está en bajar físicamente a la altura del animal para conseguir un ángulo que aísle su silueta del fondo rocoso, la hora dorada de la tarde cuando la luz calienta el color del pelaje, es el mejor momento para este retrato.
El Cajón del Maipo no es un destino que se agota en una visita, cada temporada trae luz distinta, agua en diferente estado, fauna en momentos distintos del año, los fotógrafos que lo entienden así vuelven una y otra vez y siempre encuentran algo nuevo, eso a menos de dos horas de Santiago no tiene precio.
Fuentes y referencias
- CONAF – Ficha técnica de fauna cordillerana: cóndor andino (Vultur gryphus) y vizcacha (Lagidium viscacia). www.conaf.cl
- IUCN Red List – Cóndor andino: envergadura, comportamiento de vuelo y distribución. www.iucnredlist.org
- Ministerio de Medio Ambiente de Chile – Flora nativa altoandina de Chile central: especies, floración y distribución altitudinal. www.mma.gob.cl

