La Gran reserva de agua del Cajón del Maipo

Muy poca gente que visita el Valle del Yeso por primera vez, están parados sobre una de las reservas de agua dulce más importantes de Chile y de Sudamérica, es el corazón de un sistema natural que cada día le lleva agua potable a más de 8 millones de personas, no solo un destino turístico, es la gran reserva hídrica de Santiago.

El agua de Santiago no sale de una planta. Sale de aquí

Muchos santiaguinos abren la llave del agua sin pensar demasiado en su origen, es algo común que simplemente ocurre, pero este simple ejercicio, empieza mucho más arriba a unos 3.000 metros de altura, en los glaciares y campos de nieve que cubren las cumbres del Cajón del Maipo.

Durante el invierno, la cordillera acumula nieve durante meses, esa nieve no desaparece de golpe, esta se almacena en capas sobre las laderas, en grietas y en los glaciares, pero es cuando llega el verano, donde las temperaturas suben y el sol golpea de lleno las cumbres, ese hielo empieza a ceder lentamente derritiéndose de a poco y este fluye hacia los ríos y quebradas, alimentando el río Maipo y desde ahí termina recorriendo las tuberías de la ciudad del Gran Santiago

Según la Dirección General de Aguas (DGA) el agua que consume Santiago depende en un 88% del río Maipo, en los años de sequía, los glaciares pueden llegar a aportar hasta el 60% del caudal total de ese río, sin ese proceso Santiago enfrentaría cortes masivos de agua cada temporada estival, justamente cuando la demanda es mayor.

Los glaciares del Valle del Yeso: la caja de ahorro natural de Santiago

Si hay un concepto que resume lo que hacen los glaciares del Valle del Yeso, es el de caja de ahorro acuífera de la capital, donde en invierno se deposita el agua y en verano se retiran, esto funciona así desde hace miles de años.

El glaciar más estudiado del sector es el Glaciar Echaurren Norte, ubicado en la cuenca del río Yeso, entre los 3.650 y 4.038 metros de altitud, desde allí drena hacia la Laguna Negra, uno de los principales reservorios de la Región Metropolitana, su importancia va más allá de lo local ya que junto al glaciar Zongo en Bolivia, son glaciares de referencia de toda Sudamérica, ya que sus datos son utilizados por científicos de todo el mundo para calibrar modelos sobre el cambio climático.

Dato científico:
Un estudio de la Universidad de Chile publicado en 2025 en la revista Annals of Glaciology reveló que el Glaciar Echaurren Norte ha perdido el 65% de su superficie desde 1955: de 0,52 km² a apenas 0,18 km² en 2023, fragmentado hoy en tres unidades separadas cubiertas de sedimentos.

Lo que muchos visitantes no saben es que hay varios otros glaciares menores en las quebradas laterales del Valle del Yeso, algunos sin nombre en los mapas turísticos, pero que contribuyen de manera silenciosa al mismo proceso, donde cada uno es un nodo del sistema.

El Embalse El Yeso: donde el deshielo se convierte en agua potable

Si los glaciares son la caja de ahorro, el Embalse El Yeso es la cuenta corriente, fue construido a 3.000 metros sobre el nivel del mar en la comuna de San José del Maipo, tiene una capacidad máxima de almacenamiento de 250 millones de metros cúbicos de agua y es el más grande de la Región Metropolitana y uno de los más importantes del país.

Su función es simple pero vital: recibir el agua que baja desde las nieves y glaciares del Valle del Yeso, almacenarla y regularla para que el suministro de Santiago no dependa exclusivamente de lo que llueva o nieve cada año, según Aguas Andinas el agua acumulada en el embalse puede abastecer a la ciudad durante hasta tres meses en escenarios donde el caudal del río cae abruptamente.

Dato práctico:
Santiago consume anualmente alrededor de 700 millones de metros cúbicos de agua, el embalse representa aproximadamente un tercio del agua superficial disponible para Aguas Andinas, complementada por fuentes subterráneas que aportan el 20% restante de la matriz de abastecimiento.

Para llegar al embalse desde San José del Maipo se recorren unos 75 kilómetros por la ruta G-25, es el mismo camino que lleva al Valle del Yeso y más arriba a las Termas del Plomo, por eso muchos visitantes lo ven de paso y sin dimensionar del todo lo que tienen frente a ellos, no solo una postal espectacular rodeada de montañas, es la reserva hídrica más importante del Gran Santiago.

El río Maipo: la arteria que conecta la montaña con la ciudad

Desde el Valle del Yeso el agua viaja hacia el poniente siguiendo el cauce del río Maipo, este río es el hilo conductor de todo el sistema, este nace en el volcán Maipo en la frontera con Argentina y baja por el cajón recibiendo los aportes del deshielo y de sus afluentes antes de cruzar la Región Metropolitana.

Lo que hace al Maipo tan estratégico no es solo su caudal, sino su constancia, gracias al deshielo regulado por el embalse y los glaciares, el río mantiene un flujo relativamente estable incluso en los veranos más secos, eso permite que las plantas de tratamiento de agua potable que abastecen a Santiago operen con previsibilidad.

Sin embargo, ese equilibrio lleva años bajo presión, la megasequía que afecta a Chile central de forma ininterrumpida desde 2010 ha reducido las precipitaciones entre un 30% y un 40% en la Región Metropolitana, según el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) de la Universidad de Chile, los caudales del río Maipo han experimentado pérdidas de entre el 13% y el 37% en las últimas tres décadas y la demanda de agua en Santiago no para de crecer.

El deshielo que todos ven pero pocos entienden

Cuando en primavera los visitantes llegan al Valle del Yeso y encuentran los ríos crecidos, el barro en los caminos y cascadas que en verano estarán secas, están viendo el deshielo en tiempo real, es uno de los espectáculos más impresionantes del sector, aunque muchos lo vivan simplemente como un inconveniente al cruzar algún vado.

Ese agua que baja turbia y fuerte por las quebradas en octubre y noviembre es la misma que llega filtrada y tratada a los hogares santiaguinos en diciembre, el camino entre una cosa y la otra es largo, invisible y casi siempre ignorado.

Las Termas del Plomo son también parte de este sistema, sus aguas termales brotan desde las profundidades del suelo, cargadas de minerales, y se mezclan en superficie con el agua de deshielo que baja por las quebradas cercanas, la combinación entre lo geotérmico y lo glaciar es lo que da al lugar esa particularidad irrepetible: agua caliente en medio de un paisaje de alta montaña cubierto de nieve.

Glaciares en retroceso: una amenaza que ya es urgente

No hay manera de hablar del deshielo del Valle del Yeso sin hablar de lo que está pasando, los datos más recientes son contundentes y vienen de muy cerca.

El estudio de la Universidad de Chile de 2025 muestra que el Glaciar Echaurren Norte pasó de una masa continua a tres fragmentos separados cubiertos de sedimentos, los investigadores estiman que en 2025 – 2026 su superficie podría haber caído ya a las 16 hectáreas, en el 2015 este glaciar pasaba 110 días al año derritiéndose, en 2020 ya eran 166 días ininterrumpidos de fusión. Básicamente, pasa casi medio año derritiéndose sin freno.

¿Qué significa esto para el agua de Santiago?
Hoy los glaciares aportan alrededor del 40% del caudal del río Maipo en verano, según el estudio de Cetaqua encargado por la Junta de Vigilancia del Río Maipo y Aguas Andinas, si las emisiones no se reducen, ese porcentaje podría caer al 15% hacia fines de siglo, con caudales de verano disminuyendo hasta en un 75% respecto a los niveles actuales.

En el corto plazo el derretimiento acelerado puede incluso aumentar los caudales del río, pero a mediano y largo plazo, cuando el hielo se agote, ese aporte desaparecerá. «En el corto plazo dejaremos de contar con estos grandes embalses naturales que son los glaciares, por lo que debemos abordar urgentemente la forma para suplir, al menos en parte, su función», advirtió Natalia Dasencich, encargada de asuntos legales de la Junta de Vigilancia del Río Maipo, al presentarse los resultados.

Por qué proteger el Valle del Yeso es proteger a Santiago

Todo esto lleva a una conclusión que debería ser evidente pero que rara vez se menciona con claridad: el estado de conservación del Valle del Yeso afecta directamente la calidad de vida de millones de personas que nunca pisarán ese lugar.

No es solo una cuestión de turismo ni de biodiversidad, aunque ambas sean válidas e importantes, es una cuestión de seguridad hídrica, el valle, sus glaciares, su embalse y sus ríos son infraestructura natural al servicio de toda la región y como cualquier infraestructura puede deteriorarse si no se cuida.

Hacer turismo responsable en el sector implica respetar las restricciones de acceso en invierno, no contaminar las fuentes de agua y conservar la cobertura vegetal que retiene humedad en el suelo, maneras concretas de contribuir que tienen consecuencias directas sobre el sistema que mantiene el agua corriendo en la ciudad.

La próxima vez que estés en el Valle del Yeso

Cuando vayas al Valle del Yeso a ver el embalse, a llegar hasta las Termas del Plomo a hacer trekking por sus senderos, la imagen del agua que baja por las quebradas, fría y turbia con sedimentos de roca, desde alturas donde el aire ya casi no tiene oxígeno, es esa misma agua que pasa a tu lado sin que le prestes demasiada atención va a recorrer decenas de kilómetros, va a ser tratada y filtrada y va a terminar en una cocina en Santiago, en una ducha, en el vaso de alguien que nunca estuvo en la cordillera, hay algo poderoso en eso, una conexión invisible entre la montaña y la ciudad que existe desde siempre, pero que solo se hace visible cuando uno se detiene a pensarla.

El Valle del Yeso no es solo un lugar para visitar, es uno de los lugares más importantes de Chile y vale la pena entenderlo así.

Fuentes y referencias

  • McPhee, J. et al. (2025). Una crónica de 70 años de la evolución del glaciar Echaurren Norte. Annals of Glaciology, Universidad de Chile — FCFM. Ver estudio
  • Cetaqua / Junta de Vigilancia del Río Maipo / Aguas Andinas (2020). Aportes de caudal de origen glacial en la cuenca del río Maipo, período 2020-2100. Ver síntesis
  • Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia — CR2 (2015, actualizado 2023). Informe a la Nación: La megasequía en Chile. Universidad de Chile. Ver informe
  • Dirección General de Aguas (DGA), Ministerio de Obras Públicas. Datos sobre dependencia hídrica de Santiago y aportes glaciares al río Maipo.
  • Aguas Andinas (enero 2025). Embalse El Yeso a 100% de su capacidad. Ver comunicado
  • Reporte Agrícola (enero 2026). Embalse El Yeso arranca 2026 con 92% de capacidad. Ver artículo
  • Mongabay en Español (abril 2026). Chile: el emblemático glaciar Echaurren Norte amenazado de extinción. Ver artículo
  • Greenpeace Chile. Chile, país de glaciares: aporte al caudal del Maipo. Ver artículo
Sobre el Autor

Soy Gustavo Komarov, bloguero amante de la naturaleza del cajón del Maipo. Con la pluma en mano y el corazón anclado en sus sinuosos senderos, me considero un eterno narrador de sus encantos ocultos, donde cada palabra que escribo es un tributo a su inquebrantable majestuosidad a su maravillosa naturaleza, fauna y a sus resilientes habitantes. Los invito a explorar, a conservar y a enamorarse sus maravillas

Si necesitas contactarme, mi correo es info@termasdelplomo.com